Traición
Gula observa con horror el monstruoso uso que aquella bruja hace de sus enseñanzas curativas. Inanna le había informado sobre esa desaliñada mujer, cegada por el orgullo y el amor hacia un hombre que ya la había olvidado. Gula no aceptó de inmediato la verdad, ya que aquella mujer era su favorita, y la traición por su parte no le sentaría bien. Pero ahora, ya no había duda, solo quedaba esperar el destino proclamado por sus iguales en la cúspide de la bóveda celeste. Solo quedaba verla desvanecerse sin que ella lo supiera. Poco a poco, el bálsamo de vida que ella le regaló se desvanece con los vientos de su desgracia. El guerrero es valiente, enérgico y ha enloquecido a la bruja. No es culpa de ella tampoco, lo irracional siempre surgió de su pecho, nadie se lo heredó ni lo contaminó. El guerrero es y no es lo que ella ama, ella lo ha reclamado, no debió haber sucedido, pero ella ya no entiende razones, ha sido engañada y la diosa ya le ha otorgado aquel conocimiento prohibido. Ahora l...